Los nombres de estilo son resbaladizos — el «moderno» de cada uno es distinto, y un estilo que deslumbra en un loft puede morir en un dormitorio pequeño. La prueba fiable no es un test ni un panel: es ver cada estilo renderizado sobre tus propias cuatro paredes, lado a lado.
- Moderno: líneas limpias, base neutra, piezas protagonistas, superficies despejadas
- Minimalista: el moderno llevado más lejos — menos objetos, paleta calmada, almacenaje oculto
- Mediados de siglo: maderas cálidas, curvas orgánicas, sillas retrofuturistas, toques mostaza y verde azulado
- Vintage: pátina y carácter — textiles en capas, piezas antiguas, luz cálida
Las habitaciones reales suelen mezclar dos; saber cuál domina es lo que importa.
Sube una foto buena y genera una tanda por estilo, sin cambiar nada más. En diez minutos estás comparando cuatro versiones de tu habitación. Las reacciones suelen ser inmediatas — un estilo que admirabas online puede sentirse mal en tus proporciones, y uno que no considerabas puede encajar al instante.
Cuando gana un estilo base, usa el campo de preferencias para atraer lo que te gustó de los perdedores: «minimalista, pero aparador de nogal de mediados de siglo e iluminación de latón cálido». Los sustantivos concretos dirigen mejor. Así das con la mezcla que los decoradores llamarían «tu» estilo — por iteración, no por vocabulario.
Guarda tus generaciones ganadoras y extrae las reglas repetibles que muestran: la paleta, el tono de madera, el nivel de desorden, las formas de los muebles. Esas cuatro decisiones — aplicadas a cada futura compra — son las que mantienen una habitación coherente mucho después de cerrar la app.