En un habitáculo, el micrófono oye sobre todo tu propio equipo — un bucle que hace que el modo ruido luche consigo mismo. La velocidad es la señal honesta: el ruido de carretera y viento escala de forma predecible con la velocidad, así que la velocidad GPS es un buen indicador de cuánto volumen necesitas de verdad. Así funcionan exactamente los sistemas de fábrica compensados por velocidad.
Cómo hacer que el volumen de la música suba con la velocidad al conducir
Los coches de lujo llevan años con volumen compensado por velocidad: más rápido significa más ruido de carretera, y el equipo compensa. Tu móvil tiene GPS y tu música — así que tu coche también puede tenerlo, sea de la edad que sea.
01Por qué la velocidad gana al ruido en el coche
02Configura el modo Velocidad
- Elige modo Velocidad y tu unidad — km/h o mph
- Fija el rango de velocidad: el punto bajo donde el volumen empieza a subir (p. ej. 20 km/h) y el alto donde llega al máximo (p. ej. 100 km/h)
- Fija el rango de volumen a tu gusto
- Dale a reproducir, conduce y déjalo seguir la curva
03Ajústalo en una prueba de conducción
Dos ajustes cubren casi cualquier coche. Si el volumen llega al máximo demasiado pronto, sube el umbral de velocidad superior — el máximo debería coincidir con tu crucero habitual en autopista. Si conducir en ciudad dispara el volumen en cada semáforo, sube el umbral inferior para que el pare-y-arranca quede plano. El indicador de volumen en vivo en la barra de notificaciones facilita el ajuste de un vistazo (aparcado, por favor).
04Funciona igual por Bluetooth y por cable
Autoboost ajusta el volumen multimedia del móvil, que fluye por la ruta que tome tu audio — equipo Bluetooth, AUX o USB. Un consejo para Bluetooth: fija el volumen del propio equipo del coche a un nivel cómodo fijo y deja que el móvil haga la parte dinámica; dos controles de volumen peleando no ayudan a nadie. Los ciclistas ganan lo mismo en el manillar — ahí el ruido del viento también escala con la velocidad.